UNIDAD
12 LOS TERRITORIOS DE ESPAÑA EN LA ANTIGÜEDAD LA ANTIGÜEDAD EN LA PENINSULA
IBÉRICA
(RESUMEN)
(RESUMEN)
En la primera mitad del primer milenio llegaron a la Península los
fenicios, los griegos y los cartagineses. En el valle del Guadalquivir destacó
la cultura de Tartessos, que desapareció hacia el 500 a.C. En la segunda mitad
de este milenio se diferenciaron en la Península dos grupos de pueblos: los
iberos, situados en la franja mediterránea y en el sur peninsular, y los pueblos
de influencia céltica, asentados en el centro y norte de la Península. En el
218 a.C. llegaron los romanos, que expulsaron de la Península a los
cartagineses. Terminaron de conquistar el territorio peninsular en el año 19
a.C., prolongándose su dominio hasta el s. V d.C.
LAS COLONIZACIONES Y
TARTESSOS Los fenicios fundaron colonias como Gadir (Cádiz), Malaka (Málaga),
Sexi (Almuñécar) y Abdera (Adra). Entre sus aportaciones destacan el cultivo de
la vid, nuevas técnicas metalúrgicas, la salazón del pescado y la escritura.Los
griegos fundaron colonias en el litoral catalán y levantino, como Emporion
(Ampurias) y Rhode (Rosas). Nos dejaron la moneda, la escritura, el cultivo del
olivo, y diversas manifestaciones artísticas. Los cartagineses, procedentes de
Cartago, sucedieron a los fenicios en el sur de la Península y fundaron Ebussus
(Eivissa) y Cartagena. El reino de Tartessos se asentaba en la zona de Huelva y
el valle del Guadalquivir, destacando su rey Argantonio. Practicaron la
agricultura y la ganadería, así como la minería de la plata, del estaño y del
cobre. Tuvo un gran desarrollo cultural, como refleja el tesoro de El
Carambolo. Su decadencia se produjo hacia el año 500 a.C.
LOS PUEBLOS
PRERROMANOS Las diferencias culturales permiten distinguir dos grupos de
pueblos en la Península: los iberos y los pueblos de influencia celta. Los
iberos, que recibieron la influencia de griegos, fenicios y cartagineses,
estaban asentados en la fachada mediterránea y en el sur peninsular. Vivían en
poblados y se organizaban en ciudades-estado gobernadas por reyes. Sus
principales actividades económicas fueron la agricultura (cereales, vid y
olivo), la ganadería, la metalurgia, la artesanía y el comercio. La cultura
ibera conoció la escritura, destacando también la escultura, que representaba
figurillas de bronce y esculturas de piedra, como la Dama de Elche. Los pueblos
de influencia celta se establecieron en el centro, en el oeste de la Península
y en la franja cantábrica. Habitaron pequeños poblados fortificados o castros y
se organizaban en tribus y clanes. Su economía se basaba, sobre todo, en la
ganadería, siendo escasos la agricultura y el comercio. La cultura celta
desconocía la escritura, y sus principales manifestaciones artísticas son la
orfebrería y algunas esculturas de verracos (toros de piedra).
HISPANIA
ROMANA.I. LA CONQUISTA Los romanos llegaron a la Península durante la segunda
guerra púnica, en la que luchaban contra los cartagineses. El general romano
Escipión desembarcó en Hispania en el año 218 a.C., derrotó a los cartagineses
y les expulsó de la Península. Los romanos conquistaron el territorio
peninsular entre el 218 y el 19 a.C.: la conquista del sur y la costa oriental
fue fácil, pero más dificultad tuvieron en dominar el interior, donde los lusitanos,
dirigidos por Viriato, y los celtíberos, de Numancia, opusieron gran
resistencia. Los últimos pueblos sometidos fueron los astures, cántabros y
galaicos.
HISPANIA ROMANA.II. LA ROMANIZACIÓN La influencia cultural romana
sobre los pueblos peninsulares se denomina romanización. Esta se llevó a cabo
mediante la fundación de ciudades, el uso del latín como lengua común, y el
contacto con los soldados y pobladores romanos. Destacaron algunas
personalidades hispanorromanas, como el filósofo Séneca, los escritores Marcial
y Quintiliano, y los emperadores Trajano, Adriano y Teodosio. La herencia
romana en la Península es muy importante. Fundaron numerosas ciudades, como
Híspalis (Sevilla), Corduba (Córdoba), Toletum (Toledo), Barcino (Barcelona),
Cesaraugusta (Zaragoza), entre otras. El latín se convirtió en la lengua
oficial y de ella han derivado la mayoría de lenguas españolas. Además, los
romanos dejaron templos, para el culto religioso; termas, con las de
Tarragonas; anfiteatros, como el de Itálica y el de Mérida; acueductos, como el
de Segovia, y obras de ingeniería como, calzadas y puentes.
Comentarios